Madrugada

Tiembla mi corazón cesante
y mi espíritu se desdobla
en las sombras de tu ausencia.

Sigue germinando el amor excelso,
de los luceros anochecidos,
vuelven a centellear los caminos andados,
busco en la nada la fuente ficticia
de la claridad de tu voz diluida.

Ya no oigo pasos, ni excusas,
mi espíritu no asiste a la explanada
del crepúsculo ocre,
la rosa soltó los pétalos en tu madrugada…

Mariela Lugo

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.