Enséñame

Enséñame a amar como lo haces tú, con ese cinismo que te permite darte la vuelta y dejar de sentir como si nada hubiera pasado, con esa superficialidad que no te hace detenerte a pensar en el dolor que causas y que te puedes causar, con ese desinterés que ni siquiera te detienes un poco a explicar las cosas, porque no hay nada que decir, porque simplemente amas a antojo, sin comprometer el alma, sin arrimar el corazón.

Enséñame a sonreír como haces tú, que vas prendiendo la noche sin que se necesiten estrellas, sin pensar un solo momento en lo que causas con ese gesto, en cuanto puedes enamorar a quien te ve, en la esperanza que regalas para después quitarla cuando frunces el ceño y todo termina de un solo golpe, sin aviso, sin precaución, simplemente matando de tajo de todo después de que das la vida, y duermes como si nada hubiera pasado.

Enséñame a hacer las maletas para un viaje como haces tú, que primero construyes un hogar y después te mudas sin que medie en ti el más mínimo sentimiento, con ese egoísmo que te caracteriza y que tiene tantas consecuencias en quienes posamos nuestra fe en tu corazón, ese que late como veleta, que un día da y el otro quita, que se sacia y después se va a seguir otro camino a cazar otro gorrión que se entregue.

Enséñame a no pensar, a dar la vuelta a los problemas como haces tú, a no encarar el resultado de los actos, a seguir como si el pasado no existiera y después volver a él con la tranquilidad de que no pasó nada, dar un abrazo y volver a enamorar, para volver a irte, haciendo gala de tu inestabilidad emocional, con ese disfraz de ángel que me hizo caer en tu paraíso que después de un tiempo se convirtió en mi peor infierno.

Enséñame a vivir sin ti, porque te metiste demasiado dentro de mi alma y recorres mi sangre a cada instante, y no puedo, me cuesta trabajo curarme estas heridas que me causado tu presencia, que me duele y me debilita, que un día me hace odiarte pero por tanto amarte, para entregarme a la almohada aún más enamorada, sabiendo que tu sigues tu rumbo, rompiendo corazones, con esa mirada, esa sonrisa y ese cinismo, que tan mal me tienen.

BR

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