Era una noche de luna

Era una noche de luna,
tú estabas dormido
y yo te abracé en el lecho 
tejiendo en tu pecho
mi cálido nido.

Me quedé así por horas
sintiéndote mío,
sabiéndome tuya,
agradeciendo a la vida
tu amor y tu abrigo.

Y cuando rompió la aurora
con brillantes en el cielo
te desperté con mil besos,
con mil tibios suspiros
y un amante te quiero.

María Elena Astorquiza V.

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