Estuve

Estuve durmiendo con un ángel algún tiempo atrás, y me aferré tanto a su cuerpo que me olvidé que yo también existía, le di tanto de mi, que ya no recuerdo como era antes de estar a su lado, se quedó con mi alegría, con mis ganas de vivir, con la fuerza que podía imprimir a mis mañanas, me lleno de amargura el alma, pero no logró arrancarme el gran amor que aún siento y que me va incendiando la sangre a cada momento con su nombre.

Estuve tan completa que hoy en este vacío he dejado de vivir para aprender a sobrevivir a su ausencia, y ese desdén suyo que me apuñala las espaldas, matándome muy suavemente, como si su deseo fuera que agonizara, pero ni así ha logrado apuñalar el profundo sentimiento que hizo nacer en mi, y que me mantiene fuertemente atada a los recuerdos que fueron y a la ilusión de un que un día, por gracia de Dios, vuelva a ser.

Estuve a punto de morir, el abrir los ojos ardía tanto que quise mitigar el dolor que me ha causado tu ausencia, pero algo me detuvo en este mundo y sobrevivo para amarte y esperar pacientemente que quizá un día te des cuenta, y si no sucede así, tal vez sea la primer mujer que muere de amor, con tu nombre en los labios, con la necesidad de tu abrazo, con la necesidad de volver a sentir el roce de tu piel. 

Estuve en el paraíso y conocí el cielo en la tierra cuando probé la miel de tus labios, aprendí que tus labios aunque no fueron los primeros, si fueron los que realmente me enseñaron a besar, desde adentro, surgiendo el ósculo de el centro mismo de mis entrañas, haciéndome perder el contacto con el suelo, haciéndome escuchar la música de ángeles que con tu voz oí, cuando decías mi nombre, cuando me dijiste que tú también me amabas.

Estuve viva, hoy, ya no sé que sea esto, despertar cansada por llorar toda la noche, ponerme en pie cuando solo quiero permanecer acostada en la cama vacía que me dejaste, empezar mi jornada solo deseando acabarla para poder platicarle nuevamente a la luna de ti, estuve enamorada tanto de ti, que me olvidé de mi, y lo sigo estando, de esos amores que pocos conocen, tan reales que duelen y sangran, tan reales, que nos quitan la vida, estuve en ti y solo sueño volver a estarlo.

BR


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